sábado, 2 de diciembre de 2017

MAXWELL PERKINS – EDITOR DE GENIOS



Mi viejo en su juventud escribió un libro que, google mediante, descubro que aún se referencia como definitorio del “Postmodernismo” en la literatura hispanoamericana. El período brillante entre las dos grandes guerras del siglo XX. Ese período tiene un correlato en la literatura norteamericana que por suerte el destino puso parcialmente en mis manos. Si bien mi especialización cayó en la técnica, el ambiente en que pasé mi primera infancia me iba a conducir hacia las letras tarde o temprano. Yo había ya leído libros al azar durante mi primera década de vida donde por alguna razón la historia y las biografías me fascinaron más que la ficción, tan proclive a esas edades. Theodore Roosevelt, Abraham Lincoln y la historia de la Segunda Guerra Mundial fueron mis primeros temas “serios” entre los 8 los 11 años. Sin descartar las novelas detectivescas de los Hardy Brothers, el equivalente masculino de Nancy Drew, destinadas ahora sí a los pibes de mi edad. Esto me depositó unos años después en las manos de Arthur Conan Doyle cuya obra completa me devoré en menos de un año. Cuando mi viejo se percató que yo pasaba cuantiosos minutos mirando los lomos de su extensa biblioteca entró en acción. Se levantó de su silla, fue directo a sacar dos libros y me dijo “empezá por aquí”. Me prestó “El señor de las Moscas” de William Golding, que ganaría luego el premio Nobel de Literatura, y “La Naranja Mecánica” de Anthony Burgess, contemporáneos y británicos ambos. Ahí arrancó un proceso que me llevaría por hitos caprichosos de la literatura del siglo XX. Ahora entro en tema:
Volviendo al período post moderno, el azar y Netflix me regaló la película “Genius” que en castellano tiene el insulso nombre de “Pasión por las Letras” y cuyo título original también despista un poco, ya que la peli va de la vida del editor Maxwell Perkins, el “Editor de Genios” como es el correcto nombre del libro en que se basa el film. Escrito por el biógrafo Andrew Scott Berg que se paseaba por los pasillos de la Universidad de Princeton mientras nosotros vivíamos a pocos kilómetros y mi viejo en la Universidad de Rutgers escribía el mencionado libro, este autor relata la vida de un editor de New York que descubre nada menos que a Francis Scott Fitzgerald, Ernest Hemmingway y Thomas Wolfe. El film recorta la narrativa a un período breve que arranca en 1929 y relata la relación entre Perkins (Collin Firth) y Wolfe (Jude Law) y sus esposas (Laura Linney y Nicole Kidman respectivamente). Los otros dos autores que conforman el selecto grupo de “genios” a que hace referencia Berg en su libro lo interpretan Guy Pierce y Dominic West (The Affair). El trío de autores forman parte de lo mejorcito de la literatura de ese período. Fitzgerald y Wolfe morirían jóvenes, probablemente por eso se los conoce como “la generación perdida” de la literatura norteamericana.
La película que se estrenó en 2016, dirigida por Michael Grandage, un director teatral inglés, me emocionó como pocas películas que vi recientemente. Con un 50% de aprobación promedio entre críticos y público más aprecio mi reacción ante el film (por alguna neurosis personal no me gusta gustar del gusto masivo). Aunque los personajes son principalmente estadounidenses, la producción y los actores son predominantemente ingleses, incluso la locación que se supone New York y sus suburbios fue mayormente filmada en Manchester.

Para un día de lluvia, para los amantes de un buen guión, buenos diálogos y los conflictos humanos recomiendo esta película aunque no se hayan visto tan identificados con esta época y sus letras.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario