ESQUEMA PIRAMIDAL – Una Pasado Esquivo
Luis O. Corvalán
Los que leen mis escritos con cierta
continuidad habrán notado que un tema recurrente en mis artículos es la Biblia,
en particular el Nuevo Testamento. Y también sabrán o habrán deducido que soy
agnóstico y particularmente no creo en el relato bíblico como tal. Pero como obra
literaria, como reflejo de procesos históricos y las propuestas filosóficas
que insinúa es fascinante. Se encierra dentro de una costumbre que adopté hace
muchos años: estudiar con bastante dedicación los temas en los que descreo o cuestiono para
fundamentar con precisión mis discrepancias. Veo con alarmante frecuencia a
amigos y demás que debaten furibundamente oponiéndose a autores, filosofías,
diarios, libros o puntos de vista que por no coincidir desconocen por completo. Mi posición, en
este caso de la Biblia, es al menos de profunda admiración.
En un momento de mi vida, hace poco más de una década, se me dio por estudiar las religiones que florecieron en USA
en el siglo XIX y algunas del siglo XX. Me concentré en las más
exitosas, por decirlo de alguna manera: Los mormones o “Latter Day Saints”
(Santos de los Últimos Días), los Adventistas y los Testigos de Jehová. Para un
escéptico tirado a racionalista como intento definirme a veces, estas
religiones tienen una serie de curiosidades particulares pero también aspectos
estructurales en común. Para dar respiro a los católicos, ámbito en que me crié
y conozco en profundidad, vamos a arrancar esta serie de lecturas breves para
el verano con una pincelada curiosa de los Testigos de Jehová.
Esta religión, como tantas otras, nació, al igual que muchos partidos políticos y
corrientes internas, del despecho. Su fundador Charles Taze Russell lanza su
micro emprendimiento como resultado de sus desacuerdos con sus socios
estudiosos, en particular uno llamado Nelson Barbour, un Adventista que
anunciaba la venida de Cristo en 1878, del que tomó sus primeras ideas. A
diferencia de Barbour que quedó algo golpeado cuando 1878 pasó sin novedades,
Russell siguió adelante y en 1879 publicó su primer número del “Atalaya” y para
1881 co-fundó la Zion's Watch Tower Tract Society que hoy se conoce popularmente como los Testigos de Jehová.
Ni remotamente tan delictiva como la historia de Joseph Smith, fundador de los
Santos de los Últimos Días y que será motivo de mi próxima entrega, los
delirios filosóficos e interpretativos de Russell son tan extremos que los
Testigos actuales ocultan o directamente desconocen porque son cuidadosamente
ignorados en las Congregaciones. Aquí resumo una de las tantas curiosidades.
Russell sostuvo hasta su muerte (1916) que la
Gran Pirámide de Giza fue construida bajo la supervisión de Dios. El gran “testigo
de piedra” de la presencia de Dios, solía llamarla[1][2].
Hoy en día los eruditos serios dedicados a estudios bíblicos deben como mínimo
dominar el griego clásico, idioma en que fue escrito el Nuevo Testamento y
eventualmente el hebreo, si el estudio incluye el Antiguo Testamento. Russell,
como la mayoría de los eruditos de su movimiento (Frederick W. Franz el más
conocido), no manejaba ninguno de esos idiomas y el estudio bíblico se limitaba
a la célebre versión en inglés conocida como La Biblia del Rey Santiago, una
formidable pieza literaria que es una traducción al inglés de la célebre Biblia
de Erasmo de Roterdam escrita en latín (traducción conocida como Vulgato) por
encargo del Vaticano cuya primera edición apareció en 1522 y la cuarta,
corregida por el mismo Erasmo, en 1527. Esta obra de Erasmo merece una historia
aparte que intentaré incluir en esta serie[3].
Volviendo a Russell, sus estudios bíblicos se
limitaban por fuerza a autores en inglés. De mediocres estudiosos como John Taylor
y Joseph Seiss, entre otros, Russell extrae los vínculos del Dios hebreo con la
gran pirámide de Giza. La Biblia en piedra, llega a llamarla. Y en su tumba hoy
existe es una pirámide de piedra que confirma esta creencia. La curiosidad
relatada es cuidadosamente ignorada en la actualidad porque no hay evidencia
alguna, con el avance de los conocimientos en historia y arqueología, que
sostenga la interpretación de Russell. A tal punto esto que hace unos meses
cuando a unas señoras que regularmente llaman a la puerta para promover la
particular visión de la realidad de los Testigos les mencioné las teorías
abandonadas sobre la gran pirámide me lo negaron enfáticamente. Para desgracia
de los propios Testigos, el culto arrancó y continua como una gran imprenta que
deja todo por escrito, lo que hace difícil negar el caprichoso y cambiante
sendero de interpretaciones sobre el que se asienta esta fe.
Para cerrar este primer relato y que da una
vuelta de tuerca sorprendente a la interpretación de Russell es que a su muerte
fue sucedido por Joseph F. Rutherford, un abogado luego convertido en juez que
fue el que organizó a los Testigos en el gran aparato de difusión que es hoy,
instalando la obligación de las visitas puerta a puerta y centrando en un gran
cuartel general el manejo mundial de la organización. Él personalmente
supervisó el montaje de la pirámide de piedra que acompaña la tumba de Russell
en 1921 pero ya para 1928 descartó todo significado bíblico de la Gran Pirámide,
incluso sugiriendo su construcción como de origen satánico[4].
Así se abandonó casi 50 años de enseñanzas que le daban a la Gran Pirámide un
rol predominante en la doctrina de los Testigos de Jehová. En un número del
Atalaya de 1956[5] mencionan al pasar que “otros”
afirman que la Gran Pirámide fue construida bajo inspiración divina y menciona
a John Taylor pero evita mencionar a Charles Russell negando completamente uno
de los pilares de su doctrina, fundacional en esa particular religión.
![]() |
| Pirámide en la Tumba de Charles Taze Russell Pittsburg, Pennsylvania |
[1] Chapter 10—THE CORROBORATIVE TESTIMONY OF GOD'S STONE WITNESS
AND PROPHET THE GREAT PYRAMID IN EGYPT – Charles t. Russell - 1891
[2] Watchtower, June 15, 1922, página 187
[4] Watchtower,
Nov 22, 1928
[5] Watchtower,
May 15, 1956 Páginas 297-300
[6] Harvard
Magazine – July-August 2003 – Jonathan Shaw – “Who Built the Pyramids”

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