Yo nací en castellano. Pero casi
de inmediato empecé a crecer en inglés. El castellano era ese idioma que
hablaba en casa. Todo lo demás era inglés. Los amigos, la TV, los vecinos, los
compañeros, el diario, el aprendizaje formal de la escuela. Y así aprendí a
escribir, a leer y a pensar en inglés. Para cuando cumplí 11 yo sentía que
dominaba el idioma, para esa edad. Ortografía, gramática, sintaxis, comprensión
de textos, capacidad de síntesis, composición. Superaba a la mayoría de mis
compañeros que habían nacido en inglés. Ya estaba abocado a la lectura. Había
pasado por biografías de ilustres, las novelas detectivescas para adolescentes
de Flanklin Dixon, la contraparte masculina de las novelas de Nancy Drew. Y ya
había navegado por las tinieblas de Edgar A. Poe. Me leía todo.
Antes de cumplir los 12 regresé a
Argentina. Fue una movida intempestiva, traumática y desde mi punto de vista,
totalmente inconsulta. Y Argentina estaba en castellano. Idioma que no leía ni
escribía, ni era habitué.
No era algo tan imposible de
aprender. La escritura era mucho más intuitiva que en inglés. Pero recién
empezaba, arrancando a los 12. Al alcanzar los 14 el inglés abandonado ya
mostraba señales de óxido, debía esforzarme para recordar cómo escribir ciertas
palabras. Solo el cine me mantenía mínimamente en forma. Y el castellano era de
una torpeza de principiante. Tomé conciencia que ya no dominaba ningún idioma.
Me costaba decidir en qué leer, mientras pensaba en inglés mi entorno era en
castellano. Una tierra de nadie depresiva y frustrante. Solo la pasión por su
profesión de Oscar Aguirre, el mítico profesor de literatura del Instituto Técnico
y sucesor de mi viejo en ese cargo, me mantenía encendida alguna esperanza de
superar mi arranque tardío y falta de oficio.
Durante esas tribulaciones
descubrí a Joan Manuel Serrat y por él llegué a Antonio Machado. Primera vez
que las letras en castellano me llamaban la atención. Y no me conformé con el
disco. Me compré un libro. A pesar de mi limitado vocabulario, lograba una
belleza exquisita con palabras que yo entendía. Algunas de las palabras se me
piantaban, pero aún entonces se “sentía” bien. Poe sostenía que la poesía llega
al alma, a diferencia de la prosa, que llega a la mente. Y allí llegaba este sevillano,
al alma.
Así empecé a hacer las paces con
el idioma. Entré de la mano de Machado. Hoy fue su día. Murió en el exilio,
perseguido por los incorrectos, los condenados por la historia, los nadies, un
22 de febrero de 1939. “Lo nuestro es pasar” decía. Y sí, él pasó. A lo grande.
Este profesor rural, humilde, sensible, que sería la mayor expresión entre
enormes contemporáneos de una España perdida que no terminaba de morir ni
acababa de nacer, como bien lo describió. Mi agradecimiento y homenaje por
tanta belleza, por tanto ejemplo, por tanto arte.

Me hizo llorar don Luis...eso no se hace que quiere que le diga...
ResponderEliminarSitus Judi Slot Online Terpercaya No 1 Indonesia - Airjordan
ResponderEliminarIndonesia sekarang dan dapat mempunyai pilihan judi 바카라 사이트 slot online Indonesia terbaru replica retro jordans seperti live casino online Indonesia yang cheap air jordan 1 shoes for sale merekomendasikan 포커 8 daftar situs judi air jordan 19 retro